Verano12
Sin una fantasía interior que ilumine y levante un mundo propio, la realidad por sí sola no alcanza para dar forma a la literatura. Por eso Sarmiento, que se vio a sí mismo como un cronista comprometido con la realidad que le tocó en suerte y como un tribuno –no pocas veces colérico– de su propia causa, superó vastament...