Las mujeres siempre nos quejamos de que los hombres son esto y aquello, que nos hacen sufrir, nos engañan y demás cosas; pero fuera de que esto suceda realmente, también debemos de admitir que nosotras no somos santas ni mucho menos.
También podemos (y somos) crueles con el sexo opuesto. Usando como escudo nuestra cualidad de [...]...